Suspendieron la ultima noche de la fiesta de la Confluencia

Suspendieron la ultima noche de la fiesta de la Confluencia

La organización informó desde el escenario la cancelación de la jornada y de los shows principales. El público comenzó a retirarse sin incidentes, mientras se espera un comunicado oficial.

El Comité de Emergencia determinó que no se pueden garantizar las condiciones de seguridad. Los campos se desalojan de manera ordenada y se asiste a personas con discapacidad, mientras se evalúa una nueva fecha para los artistas estelares.

En una decisión sin precedentes, el Comité Municipal de Emergencia decidió suspender la última noche de la Fiesta Nacional de la Confluencia 2026 ante el empeoramiento extremo de las condiciones climáticas. Con ráfagas de viento que ya superaban los 70 km/h y pronosticadas para alcanzar los 80 km/h, las autoridades determinaron que era imposible garantizar la seguridad de los cientos de miles de asistentes en el predio de la Isla 132.

La secretaria de Emergencia y Gestión del Riesgo, Luciana Ortiz Luna, confirmó la medida en comunicación con Canal 7. “Mañana se analizará la continuidad o no”, declaró, subrayando que la decisión final “recae sobre la secretaría la seguridad”. Ortiz Luna detalló que los equipos ya están trabajando en el operativo de desalojo, sin dejar a nadie sin la atención que requieran: “La gente con discapacidad está recibiendo acompañamiento y resguardo. Todos los equipos de salud están activos”.

En el predio, la escena cambió radicalmente en minutos. Los puestos de comida y los emprendimientos comenzaron a levantarse, mientras los campos frente a los escenarios se liberaban en masa de manera ordenada. La visibilidad se redujo notablemente debido a la tierra y polvo levantados por el viento, que parece aumentar su intensidad.

Los shows más esperados de la noche –La Joaqui, Dillom y el cierre estelar de Trueno– quedan oficialmente pospuestos para una fecha a definir. La organización se comprometió a analizar las posibilidades logísticas y climáticas para reprogramar los conciertos, aunque no se ofreció un plazo inmediato.

La suspensión marca un final abrupto para una edición que ya había batido récords históricos de asistencia, pero que finalmente sucumbe ante la fuerza de la naturaleza, priorizando la integridad del público por sobre el espectáculo.