Dante Gebel se mueve como candidato: entrevistas, reuniones y primeros guiños de campaña
El "pastor" evangelista, conductor y conferencista Dante Gebel dice que no es candidato presidencial, pero ya empezó a moverse como si lo fuera. En estos días protagonizó una ronda de entrevistas en las que dejó definiciones ambiguas pero con pinceladas de color electoral, mientras su entorno deja saber que la confirmación, por sí o por no, será para fin de año.
Radicado hace 15 años en Estados Unidos, Gebel vino esta semana al país y se reunió con la mesa política de Consolidación Argentina, el espacio que armaron dirigentes políticos, sindicalistas y empresarios para promover su candidatura. Además de ellos, mantuvo encuentros con hombres de negocios y también con algunas figuras políticas entre las que se destaca el gobernador de Córdoba, Martín Llaryora.
Pero principalmente Gebel "hizo medios", como se dice en la jerga de la política electoral: una seguidilla de entrevistas con distintos programas para instalarse en la opinión pública o remarcar una declaración o postura sobre algún tema. Con ese movimiento típico de un candidato o de quien aspira a serlo, el líder de la congregación cristiana River Church, empezó a jugar con la ambigüedad y la expectativa, ingredientes también infaltables en cualquier campaña.
En esa frenética gira por estudios de televisión y streaming el tema central fue su eventual candidatura presidencial. "No soy candidato", repitió en cada una de las entrevistas que dio, pero a la vez reiteró que está a la espera de que su mesa política arme "un equipo", como condición esencial para saltar a la política.
También se ocupó de aclarar en cada oportunidad que él no es "pastor", como si quisiera sacarse una etiqueta que, en efecto, podría alejar a ciertos grupos de votantes que no quieren a un religioso como presidente, y dejó otra definición notable en ese sentido al afirmar que "no se mezcla religión con Estado".
Dante Gebel se mueve como candidato: los primeros guiños electorales
Ese conjunto de ideas y frases se repitió de forma sistemática en la frenética ronda de entrevistas que dio entre el miércoles y el viernes, junto a otros elementos que denotan una candidatura en proceso. Por ejemplo, este viernes aclaró que vivió 40 años en Argentina antes de radicarse en EE.UU. "No es que me fui de chiquito", agregó el nacido en el partido bonaerense de San Martín.
La aclaración es importante para empezar, desde antes de lanzarse, a contrarrestar los cuestionamientos sobre su residencia en Estados Unidos. En sectores que recelan de una posible candidatura de Gebel (entre ellos los libertarios, que ven una disputa por su electorado evangélico) apuntan que un "pastor" que no conoce el país no puede ser presidente. En la misma entrevista también mencionó -como al paso- que el año pasado estuvo "en todas las provincias".
"Yo soy un gran gestor de equipos. Yo tengo la idea, la pongo a girar y hay un montón de gente trabajando. Entonces, podemos gestionar equipos. Yo sé que una cosa es una pyme, una empresa y otra cosa es un país, lo sé, pero los principios son los mismos", señaló Gebel en otro tramo de la charla. Curiosa mención a gestionar "un país" por parte de alguien que se esmera en repetir que no es candidato.
La condición del equipo ya la había mencionado horas antes en otra entrevista y volvió a hacerlo por la tarde en su tercer contacto con los medios, donde dio otro detalle sugestivo: precisó que le parecería "mejor" que en ese equipo no haya gente que ya haya ocupado cargos en la función pública y, al ser consultado sobre qué tipo economista le gustaría tener en un hipotético Gabinete, respondió que el día anterior había pedido una lista de nombres.
El tema de su identificación con la religión es algo que quiere despejar la mesa política que promueve la candidatura de Gebel y que lidera Juan Pablo Brey. En ese sector señalaron que el sentido de este armado electoral "no es religioso" sino que apunta a una oferta política basada en "valores" compartidos por grandes mayorías: la importancia de la educación, del trabajo, del respeto por el otro.
Durante su ronda mediática, Gebel fue mucho más concreto sobre este tema que cualquier otro, al señalar que él tiene sus convicciones basadas en su religión que lo hacen no estar a favor -por ejemplo- del matrimonio igualitario, pero que "no necesariamente" eso orientaría sus decisiones si fuera presidente. "Porque gobernás para todos", explicó y agregó: "No se mezcla religión con Estado".
¿Cómo se para Dante Gebel frente a Milei?: una curiosa propuesta y una definición sutil
Gebel se muestra ajeno a la política partidaria. Evita definirse como de izquierda, de derecha o de centro. Asimismo esquiva opiniones sobre la prisión de la expresidenta Cristina Kirchner y también sobre la marcha de la gestión del presidente Javier Milei, con quien trata de no confrontar, al menos de forma directa.
Al ser consultado sobre ese tema puntual, el comunicador no quiso calificar la gestión del gobierno libertario y argumento que todavía está en la mitad de su mandato y puede "pegar un volantazo". También reiteró que quiere que "le vaya bien" para que de esa forma "nos vaya bien a todos" y le dio el beneficio de la duda: "A lo mejor derrama la macro y todo lo que está haciendo cae en la micro y nos salvamos todos", expresó.
Incluso Gebel tuvo la picardía de contar que "cuando el actual presidente estaba armando su lista" le propusieron "ser (candidato a) gobernador de la provincia de Buenos Aires". Dijo que le había parecido "una locura" porque él estaba viviendo en el exterior. Pero la declaración dejó ver que el actual no es el primer acercamiento o propuesta política que tiene.
No obstante, Gebel empieza a ensayar una sutil diferenciación respecto del Gobierno. Por caso, contó que si hubiera estado en el país en 2023 podría haber votado a Milei pero que hoy no lo haría y argumentó: "Creo en la industrialización, en que mi papá y mi mamá puedan trabajar dignamente, en que no tengan que mirar el precio para ver si van a comer carne".
Poco a poco, en su discurso empieza a filtrarse el enfoque social y "humanista" que imaginan los organizadores de Consolidación Argentina para su eventual campaña política. "El que tiene que llenar la heladera todos los días no te puede esperar", afirmó en un momento y, según cuentan en su entorno, es el mismo foco que pone en las charlas con su mesa política: los ingresos, el empleo, los jubilados, la salud. El mensaje de campaña empieza a tomar forma.
Reuniones y contactos políticos
Entre los movimientos más sugestivos de Gebel se destaca una reunión que mantuvo el pasado martes en Córdoba con el gobernador Llaryora. El encuentro fue casual y fuera de agenda, pero ambos se hicieron 30 minutos de espacios para conversar. No hablaron de política, pero sí de "cómo ven el país", tema de base en cualquier charla entre dirigentes.
La reunión no generó resultó extraña en Córdoba. Llaryora tiene dentro de su espacio a referentes de los sectores evangélicos de la provincia. Igualmente, hay cierto interés por la figura de Gebel como se vio el mes pasado, cuando el gobernador envió a Mariano Almada, su secretario de Relaciones Institucionales y Culto, al acto que realizó Consolidación Argentina en Lanús.
Hay otros dirigentes que también mantienen puentes abiertos con la mesa política de Gebel. El gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, y el intendente de Tigre, Julio Zamora, son dos de ellos. Si bien no hay una alianza, ni un armado conjunto ni nada que se le parezca, se ve cierto interés de los políticos profesionales en seguir de cerca la figura del "pastor".
Se trata de los mismos dirigentes que sondean una alternativa política de centro que agrupe a distintos espacios. Después de todo, entre quienes promueven la candidatura de Gebel hay sindicalistas como Brey o José Minaberrigaray, del Sindicato de Empleados Textiles, un expulsado de LLA como el legislador porteño Eugenio Casielles y un exfuncionario salido de Juntos por el Cambio como Lucas Aparicio.
Otro movimiento curioso tuvo lugar en los últimos días. Un concejal de Villa Gesell llamado Luis Vivas, que llegó a la banca como parte del armado bonaerense de La Libertad Avanza, rompió con los libertarios y formó un monobloque llamado Consolidación Argentina, mismo nombre que el espacio de Gebel.
¿Cuándo definirá Gebel si es candidato o no y cuál es el plan de su equipo?
Mientras tanto, en esa plataforma señalan que todavía están armando un equipo técnico -ese requisito tan mencionado por Gebel- para "empezar a diseñar la plataforma" política y económica para la eventual campaña.
Fuentes que participan del armado señalaron a iProfesional que la idea que tienen es proponerle al electorado un "outsider" como en su momento fue Milei, pero con un mensaje también "anti casta" pero mucho menos agresivo y centrado en los trabajadores. Por eso Gebel habla de la "industria".
En Consolidación Argentina creen que "la gente se va a cansar de Milei, pero tampoco va a volver a lo anterior", destacan la "empatía" que genera Gebel y deslizan: "La gente no cree más en los partidos políticos ni en los dirigentes y Dante es un tipo que le llega a la gente y pone al ser humano en el centro de todo, lo contrario a lo que estamos viviendo hoy".
No obstante, el juego de Gebel por ahora es la ambigüedad. Afirmar que no es candidato pero moverse como uno en los medios y avisar que espera armar un equipo de gestión. Marcar diferencias con la gestión actual pero sin entrar en la crítica o el choque con Milei. En su espacio dejan saber que la decisión final la tomará después del Mundial.
En diciembre tiene previsto realizar el "Superclásico de la Juventud", un evento que ya llevó a cabo en 10 oportunidades y que reúne a miles de jóvenes (se hizo en estadios como el de Boca, el de River Plate y el de Velez Sarsfield). No se descarta que anuncie su candidatura presidencial, si finalmente decide lanzarse.
Por ahora, Dante Gebel juega al misterio pero se mueve como candidato. "No es que no me defino, me gusta mirar las posibilidades, no me gusta improvisar en nada", señaló durante su paso por el país. La expectativa, ese elemento que tiene su valor en la política, ya está generada. Para las elecciones de 2027 falta mucho o muy poco, según quién lo mire. En todos los espacios políticos señalan que lo movimientos empezarán después del Mundial. Otra coincidencia llamativa.






